Manuel Álvarez y Gregorio Gil de Rozas analizan la situación del sistema de pensiones en un artículo publicado en Expansión, con motivo de su 40 aniversario, en el que se aborda el reto financiero que afrontará España en las próximas décadas por la jubilación de la generación del baby boom. El artículo explica que el gasto en pensiones podría crecer en 3,5 puntos del PIB hasta 2050, añadiendo más de 50.000 millones de euros al desembolso anual actual, que ya supera los 240.000 millones en prestaciones contributivas e ingreso mínimo vital.
El reto financiero de las pensiones ante la jubilación del baby boom
El reportaje destaca que las reformas aprobadas entre 2021 y 2023 se han centrado principalmente en aumentar los ingresos del sistema, mediante medidas como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, el destope de bases máximas, la cuota de solidaridad y la reforma de cotización de autónomos. Sin embargo, los expertos consultados consideran que estos ingresos adicionales no serán suficientes para cubrir el crecimiento previsto del gasto, en un contexto en el que el déficit contributivo superó los 60.000 millones el pasado año.
En este contexto, Manuel Álvarez, consultor honorífico de OCOPEN, advierte de la necesidad de actuar con anticipación: “no reformar hoy, cuando se puede, implica reformar mañana, cuando no se quiera”. Su planteamiento subraya que el debate no debe abordarse como una cuestión coyuntural, sino como un problema estructural en el que anticiparse puede evitar ajustes más abruptos y menos equitativos en el futuro.
De las reformas paramétricas al modelo mixto
El artículo recoge también distintas propuestas de reforma paramétrica, como ampliar el número de años computados para calcular la pensión, reforzar la contributividad, introducir límites a la revalorización cuando la inflación supere determinados niveles o vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida. En esta línea, Álvarez plantea además revisar prestaciones diseñadas para realidades sociales ya superadas, como determinadas pensiones de viudedad, defendiendo que adaptar el sistema al mercado laboral y a los hogares actuales no debe entenderse como un recorte, sino como una actualización.
Por su parte, Gregorio Gil de Rozas, director del Observatorio Actuarial de Previsión Social del Instituto de Actuarios, defiende avanzar hacia un modelo mixto inspirado en Suecia, que combine cuentas nocionales —dentro del sistema de reparto— con cierta capitalización. A su juicio, esta fórmula sería más robusta para afrontar los retos financieros y demográficos, al distribuir mejor los riesgos y reforzar la solvencia y sostenibilidad frente a un modelo basado exclusivamente en el reparto.
👉 Artículo completo: ¿Será necesaria una nueva reforma de pensiones en los próximos 10 años?

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