La AIReF advierte en su último informe que el cumplimiento formal de la regla de gasto de pensiones no garantiza por sí solo la sostenibilidad de las finanzas públicas. Aunque el gasto neto medio en pensiones se sitúa en el 13,0% del PIB entre 2022 y 2050, por debajo del umbral legal del 13,3%, la institución considera que este indicador ofrece una visión parcial e insuficiente del reto.
El informe señala que la regla se centra en un único componente del gasto y no incorpora de forma suficiente la evolución esperada de ingresos, gastos y deuda pública. De hecho, en un escenario a políticas constantes, la deuda pública podría iniciar una trayectoria ascendente hasta alcanzar el 123% del PIB en 2050, impulsada por el envejecimiento de la población y el aumento del gasto asociado a pensiones, sanidad y cuidados de larga duración.
Problemas de diseño
La AIReF identifica varios problemas en el diseño de la regla. Por un lado, no recoge la información demográfica y económica más reciente. Por otro, sigue vinculada al Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea de 2024, pese a que ya existen nuevas previsiones demográficas de Eurostat que servirán de base para futuras actualizaciones.
Además, la regla no encaja adecuadamente con el nuevo marco fiscal europeo, que pone el foco en la evolución de la deuda pública y en el crecimiento del gasto primario neto. Para la AIReF, este desajuste limita la utilidad de la regla como herramienta real de sostenibilidad.
El estudio recuerda que el envejecimiento demográfico seguirá presionando las cuentas públicas en las próximas décadas. Aunque las nuevas proyecciones incorporan una población más elevada por el efecto de la inmigración y una ligera mejora del crecimiento potencial, la menor fecundidad y la mayor longevidad mantienen importantes tensiones estructurales para el sistema.
Transferencias crecientes y menor margen fiscal
El informe también señala que, para financiar el aumento esperado del gasto en pensiones, las transferencias implícitas desde el resto de fondos de la Seguridad Social o desde la Administración Central deberán aumentar en 2,3 puntos, hasta alcanzar el 3,0% del PIB.
En ausencia de nuevas medidas, este incremento puede reducir los recursos disponibles para otras políticas públicas o elevar la necesidad de endeudamiento, lo que resulta difícil de compatibilizar con las exigencias del marco fiscal nacional y europeo.
La propuesta de la AIReF
Ante estas limitaciones, la AIReF propone reformar la regla de gasto de pensiones para conectarla mejor con la sostenibilidad global de las finanzas públicas. En concreto, plantea expresarla en términos de crecimiento del gasto primario neto de medidas de ingresos de los Fondos de la Seguridad Social e integrarla en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo.
La institución defiende que esta nueva formulación permitiría una evaluación más coherente con los compromisos fiscales nacionales y europeos, y facilitaría una valoración previa e independiente de la viabilidad de dichos compromisos.
Un enfoque más integral de sostenibilidad
La AIReF insiste en que la sostenibilidad no puede medirse únicamente comparando el gasto en pensiones con un umbral concreto de PIB. El análisis debe incorporar el conjunto de ingresos y gastos públicos, la evolución de la deuda, los cambios demográficos y los compromisos fiscales nacionales y europeos.
Solo así podrá evaluarse de forma realista la capacidad del sistema para sostener sus obligaciones en el largo plazo y anticipar las tensiones que pueden afectar al conjunto de las cuentas públicas.
👉 Informe completo: La AIReF ratifica el resultado de 2025: la regla de gasto de pensiones se cumple formalmente, pero no garantiza la sostenibilidad

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