Las ventajas de invertir en activos no cotizados para los fondos de pensiones

25 Sep 2020 | 0 Comentarios

Funds Society ha publicado el reportaje ‘La oportunidad que dejan pasar los fondos de pensiones: La inversión en activos no cotizados’ en el que cuenta con los testimonios de Mariano Jiménez Lasheras, presidente de OCOPEN, y Milagros Méndez, Jorge Bernaldo de Quirós y Xavier Bellavista, asociados de la organización.

El reportaje explica que existe una gran diferencia entre las carteras de los fondos de empleo en España y las de los inversores institucionales de otros países. “Según un análisis de Mercer, mientras los primeros buscan la diversificación mediante activos de renta fija defensiva (43%), combinados con activos de renta variable global (36%), los inversores extranjeros, en especial los anglosajones, encuentran esta diversificación a través de activos no cotizados (que ocupan un 25% de sus carteras) y los alternativos (20%), además de los activos anteriormente mencionados”.

Sobre estas diferencias, Mariano Jiménez Lasheras sostiene que los principales motivos pueden buscarse en la obtención, en el pasado, de una rentabilidad derivada de los activos tradicionales que los gestores han considerado como “suficiente”, por lo que no veían necesario asumir riesgos adicionales. Jiménez Lasheras explica que esto ha cambiado en la actualidad debido al entorno de tipos de interés cercanos a cero.

La falta de especialización de las entidades gestoras o el tamaño de los fondos/planes de pensiones son otros factores que señala el presidente de OCOPEN. A su vez, afirma que en España el mercado de fondos de pensiones ha venido marcado tradicionalmente (salvo algunos casos de elevados patrimonios) por carteras de inversión compuestas principalmente por bonos y algo de renta variable. “Sin embargo, la tendencia en los últimos años ha sido ampliar la diversificación, introduciendo otras alternativas de inversión y haciéndolo tanto en tipología de activos y zonas geográficas, como exposición a riesgos. Para este último caso se han incorporado poco a poco activos no cotizados en mercados regulados como el capital riesgo o las infraestructuras”.

Por su parte, Milagros Méndez, responsable del área de inversiones de Mercer, alude a que las diferencias entre los fondos de empleo en España y las de los inversores institucionales de otros países se deben a que España empezó hace relativamente poco a invertir en activos alternativos, pero resalta que es una tendencia al alza. “En Reino Unido llevan muchos años invirtiendo en mercados privados. El mercado de Reino Unido es el más avanzado y desarrollado de Europa. En España, se trata de un mercado aún bastante desconocido y con imagen de arriesgado. Pero el mayor conocimiento de este tipo de fondos va despertando confianza y el porcentaje de inversión cada día es mayor”, explica Méndez.

A su vez, las fuentes consultadas en Mercer clasifican de “sorprendente” la escasa inversión de los fondos de pensiones en activos no cotizados.  Esto es así debido a que la inversión en mercados privados resulta muy adecuada para estos vehículos, gracias a que ambos se caracterizan por y tienen en común su iliquidez y rentabilidad a largo plazo. Además, los mercados no cotizados suponen activos óptimos para invertir de forma responsable, gracias a la capacidad de influencia que permiten en los comités de gestión.

Jorge Bernaldo de Quirós, responsable de Inversiones en Mercer, apunta que los fondos de pensiones se estarían perdiendo buena parte del universo de inversión disponible, dado que el 80% de las compañías a nivel mundial no cotiza: “Las compañías privadas cada vez tardan más en salir a bolsa, así que tenemos ese 80% de oportunidades para invertir y diversificar”.

Sobre este aspecto, Jiménez Lasheras añade que: “Cada vez más, las empresas más innovadoras, disruptivas y con mayores posibilidades de alcanzar ‘nichos’ de negocio exclusivos prefieren captar a inversores institucionales frente a cotizar en mercados organizados, lo que implica para los fondos de pensiones que no incorporen este tipo de activos no beneficiarse de los primeros años de rentabilidad, que suelen ser los más elevados”.

Milagros Méndez también alude a la importancia de la iliquidez que ofrecen este tipo de activos. La experta explica que: “Aquellos fondos que no invierten en mercados privados están renunciando a diversificación y rentabilidad. Los fondos de pensiones son el vehículo perfecto para acceder a oportunidades de inversión fuera del alcance de otros vehículos de inversión debido a su iliquidez. Es por ello que los fondos de pensiones anglosajones invierten de media un 25% en mercados no cotizados”.

Impulsar la inversión en activos no cotizados

Para Xabier Bellavista, director en Mercer Wealth, los mercados privados son un complemento idóneo para las carteras de los fondos de pensiones: “Este tipo de activos tienen una prima de rentabilidad sobre los otros activos cotizados y nos permiten incrementar la rentabilidad en los fondos. En España es uno de los activos pendientes de desarrollar”.

Mariano Jiménez Lasheras considera que, por el momento, es complicado que los fondos de pensiones españoles tengan una estructura de cartera similar a los anglosajones: “Los fondos de pensiones españoles son en su mayoría muy maduros, con aportaciones en general bajas y especialmente para nuevos partícipes, pero con relevantes flujos de salida”, señala.

Milagros Méndez destaca, por su parte, que para impulsar la inversión en este tipo de activos en los fondos se necesita reforzar la comunicación y el conocimiento por parte de los inversores. Bernaldo de Quirós coincide en la importancia del conocimiento.

Reportaje extraído de la Revista Funds People Nº19

Ventajas de la inversión en activos no cotizados para los fondos de pensiones

Los activos no cotizados ofrecen ventajas importantes para los fondos de pensiones, según el presidente de OCOPEN:

  1. Horizonte temporal a largo plazo. “Es normal que estas inversiones tengan un objetivo temporal de 10-12 años, lo que hace que sean muy buenas opciones para las estrategias de los fondos de pensiones”.
  2. Falta de liquidez. Pese a que esta razón pueda ser un inconveniente, Mariano Jiménez señala que no lo es tanto para inversores como los fondos de pensiones de empleo, que presentan cierta estabilidad en la previsión de flujos de entradas y salidas y un horizonte temporal de largo plazo en su política de inversión.
  3. Estabilidad. “Este tipo de inversión puede contribuir a que las carteras sean más estables en momentos de pánico del mercado, ya que resulta difícil la huida de los inversores, al encontrarse cautivos de sus compromisos, asumiendo a su vez menor volatilidad que la propia del mercado cotizado”.
  4. Criterios ESG. Además, las inversiones alternativas ya están incluyendo en sus procesos de inversión los criterios ESG: “Hay certificados sostenibles para la inversión inmobiliaria, infraestructuras con bajas emisiones de carbono y el capital riesgo”. Y es en este último en el que los criterios ESG pueden jugar un papel más importante, dada la capacidad del inversor para hacer cambios en la gestión del negocio.

No obstante, el presidente de OCOPEN advierte de que hay que ser muy selectivos: “Existe una gran dispersión de rentabilidad entre los distintos tipos de activos con características a priori similares. Es imprescindible valorar la experiencia del equipo gestor de estos fondos”, señala.

OCOPEN

Organización de Consultores de Pensiones

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Aviso Legal: La información contenida en esta página web es de carácter informativo y no representa asesoramiento de ningún tipo. Si desea contactar con OCOPEN puede hacer a través de la página web o enviando un correo a info@ocopen.org.